sábado, 24 de noviembre de 2007

martes 13*

Caminaba casi inconsciente por las calles, tenia puesto su mp3 y tarareaba a ratos “me siento tan laxo me siento mareado… el olor clandestino se desvanece… cerrá la escotilla nena que no hay gravedad, afuera oigo truenos lejanos y el mundo al revés… te amo”. Parecía en otro planeta, sus manos se movían como si tocase algún instrumento, del más allá, pero que al parecer estaba más acá de lo que me imaginaba.
Yo escuchaba música también, pero dejé de hacerlo cuando noté su mirada perdida en una esquina del metro… había melancolía y mucho placer de sentirla por lo demás, parecía solo, o más bien inspiraba soledad, de esa que a ratos da pena pero que después a la larga, se empieza a disfrutar… y fue ahí cuando comenzó toda mi observación… no había nada que hacer en el día, o mejor dicho no tenía ganas de hacer lo que debía hacer, y me propuse observarlo hasta que me aburriera o hasta que me dejara de gustar… porque algo tenía que me atraía… y claro, mirarlo a los ojos fue casi como la melodía del mejor acorde, así como un re menor.
Se bajó en universidad católica, tomó la calle Lastarria, sacó un cigarrillo y lo prendió… tardó en fumar, y qué olor tenía aquel cigarrillo, que de tabaco no tenía nada, sumado a aquel exquisito aroma a café que ronda por esos sectores de Santiago. Continuaba caminando, ensimismado, si parecía que la gente no existía para él… y cuanto quería yo que existiese! Que mirase por lo menos hacia atrás para poder ver nuevamente esos acordes en su mirada! Continuó hacia el Forestal, se sentó en una banca y tranquilamente esperó… o quizás contempló… porque nadie llegaba… y daba la casualidad que ambos estábamos sentados frente a frente, ambos solos, ambos escuchando música… con la diferencia que yo pensaba en él (y me hacia como la que esperaba a alguien) y él lo más seguro estaba esperando a alguien.
Atardecía, los niños entraban a sus casas a tomar once, los extranjeros tomaban cafecito con algún pastel y los típicos adolescentes del forestal se embriagaban con infinitas chelas… el cielo enrojecía, la brisa se enfriaba y yo aún no me aburría.
Él continuaba ahí, pensando, muy tranquilo… la ventaja de la posición que adopté es que le podía mirar siempre sus ojos, y cuanto me encantaban! Pero no me atrevía a decirle nada, ni siquiera a pedirle fuego, porque esas son las técnicas que comúnmente se deben aplicar, pero no venían al caso, como tampoco venía al caso que me acercase porque sí, resultaba forzado y más aún, cuánto me avergonzaba.
Decidí irme, pese a que no me había aburrido ya era suficiente, esa mirada ya la había guardado y me alimentaría de ella por un tiempo más… y que mejor regalo de un martes trece, de esos que dicen que son de mala suerte!
Me levanté, caminé hacia la Alameda y esperé…


Estaba en el metro, de pronto la vi… era pequeña o quizás se veía pequeña, escuchaba música en su mp3, algo hacía con sus dedos, parece que algo imaginario tocaba… miraba hacia fuera del vagón, algo perdida, abstraída, se dio vuelta y la ví… nos alcanzamos a ver, lo sé, quería continuar mirándola pero era muy evidente, ella parecía muy indiferente, un poco ruda, pero no podía ocultar su ternura en la mirada, si hasta te acariciaba con esos ojos… intenté pensar rápido, de donde vendrá, a donde se bajará, su vestimenta era como de esas nenas de las que va al forestal, y por lo demás, si se bajaba ahí, el parque es un buen lugar para invitarle un helado, inventar una excusa para hablar, pedirle fuego en la vereda y como mínimo registrar una vez más su mirada.
Me bajé en el metro católica, miré hacia atrás pero no caché si se bajó, se perdió… bueno filo, no hay nada que hacer, en realidad no quiero hacer nada, así que por último me quedo a pasar el día en el parque… martes trece, un buen día para fumarme la colita que me queda…
Y está al frente, ¿pero cuándo apareció? ¿cuándo se bajó?...lo más seguro es que está esperando a alguien, pero bueno, de aquí por lo menos veo lo rica que está…
Está sola, no llega nadie, la habrán dejado plantada! Pobre, y si me acerco a conversar… ya filo, si nada se pierde! Puta la wea! Demasiado tarde, la nena se va…

miércoles, 14 de noviembre de 2007

casi-cayendo

Esta foto no es mía, no, me la robe o mejor dicho la tome prestada de un cronopio/cronopio.


Me gusta la foto, este ser verde y húmedo sale como casi-cayéndose, ¿Qué le hubiese pasado si la escalera no hubiese estado, o tal vez, si no tuviese manos? /
He pensado (aunque algunos/as no lo crean!) que no es necesario estar literalmente casi-cayéndose para experimentar el vértigo que se siente (mareo, sudoración, adrenalina, miedo e incluso éxtasis) /
Últimamente me he sentido casi-cayendo, y en verdad, no sé de donde me estoy sujetando. ¿Es que acaso aún me tengo que mantener? ¿Y si me tengo que mantener, mantener para qué? ¿Y si las manos duelen y los pies quieren descansar hay que hacer caso omiso? ¿Y si me caigo y después no me puedo parar? ¿Y si la caída resulta ser necesaria, y de hecho, no es una caída sino un aterrizaje?

Solía pensar que algo de control tenía, pero ahora que estoy casi-cayendo veo que las cosas han cambiado, el cuerpo cada vez pesa más y se ve mucho más atractivo dejarse caer que mantenerse en lo alto. Pero parece que no es tan alto! Y algunos me dicen que tengo que llegar más alto! Pero en verdad, no puedo, hay sueño, hambre, angustia, temor, sufrimiento, necesidad de ocio y de mirar al cielo (es que desde acá sólo se puede mirar la escalera y la muralla!)
Y claro, no es necesario estar literalmente casi-cayéndose, pero cuantas veces lo hemos estado! Es como cuando uno/a se está quedando dormido/a y siente que se está cayendo en un hoyo que no tiene fin ¿lo han sentido? Yo cuando pequeña lo sentía y muy seguido, y me daba miedo y me despertaba! Y como a veces en la noche, cuando está oscuro a veces aparecen como puntitos de múltiples colores bien chiquititos, me quedaba mirándolos y de a poco me dormía. Y no había que contar ovejas, ni imaginar cosas ni inventar historias… había que ver los puntitos!!

De puntitos y caídas, de cansancio y casi-caídas, de sueño(s) y puntitos y caídas… mentira que ya me caí! (no me di cuenta!)

domingo, 11 de noviembre de 2007

Optimitic

No sé si se han fijado, pero en este país hay mucha gente densa. Yo me pregunto ¿cuál es la necesidad de siempre resaltar lo negativo? ¿A caso gozan siendo pesimistas y siempre comunicar sus problemas y lo malo que lo pasan en la vida?
Dicen que soy psicóloga, que tengo que ser tolerante y respetar y entender a todas las personas… yo respondo que soy Fabiola antes que psicóloga y hay cosas que no tengo por qué entender. De hecho, he tomado una decisión, alejarme de esas personas densas, que todo lo critican y no proponen cosas, que más que construir o de-construir destruyen, he decidido alejarme de aquellas y aquellos que se quejan constantemente, que de lo único que hablan es de sus problemas y no ven los problemas de los/as demás, los problemas económicos, de clases, de género, de la educación, etc. Lo importante para esas personas son ellos/as, ellos/as, sus problemas y nadie [nada] más.

Han notado que esa gente se siente??? Es como que pesan, tu hablas con ellos/as y terminas cansado/a… como que te sacan energía y te dejan algo, no sé.
Soy de la idea que el mundo no está bien, hay cosas que no me gustan pero hay otras que si, y a partir de ellas podemos construir cosas mejores, con optimismo, con una sonrisa, con palabras de aliento y esperanza.
Te invito a ser optimista!

viernes, 2 de noviembre de 2007

[Algún día]

Las calles a veces parecen lejanas… el viento corre más que otros días, el sol ya desaparece y sigues caminando. Partiste hace ya bastante tiempo, de hecho ni lo recuerdo, miraste hacia atrás y con poca energía me dijiste que querías caminar…
(Si piensas volver) despierto pensando siempre en lo mismo, no quiero decir que te extraño, o que te hecho de menos, porque no es cierto, la idea es que quiero saber como estás, si tus zapatillas están gastadas o tus pies cansados. (Si piensas volver) a veces quiero que no solo lo pienses, sino que también lo desees, creo que te conocí suficiente como para entender tu espera por el pensar más que por el sentir. (Si piensas volver) aunque sea por tres minutos, me da igual, ya nadie ríe en casa como tu lo hacías. (Si piensas volver) creo que tendré hecho el pie de limón que siempre me pedías, pero esta vez lo haremos como a ti te gusta - con harta crema y poco merengue -. (Si piensas volver) regaré el jardín todos los días! Y la pileta estará arreglada con esas piedras poco curtidas. (Si piensas volver) te cantaré mis poesías…

Si piensas volver, algún día.

:::------::::-----:::::--------::::::--------:::::::-------::::::::-----

Algún Día :::: someday, one day

La música aturdía
y no escuchabas mi canción
Inútil fue negar
esta distancia entre los dos

Ahora todo es bruma
y no hay luces que seguir
Si piensas volver
algún día...

Cuando era joven y vos eras yo
no había nada que temer
Hoy las paginas se mezclan,
es curioso estar aquí (curioso estar aquí)

Pudiste ser mi reina
descansada de sufrir
Si piensas volver
algún día...

Ninguna estrella nueva
enviarán por mí
Si piensas volver...