lunes, 24 de diciembre de 2007

Next Exit

Mi perro ayer me dijo al oído que no entendía por qué los humanos reservaban fechas del año para abrazarse y desearse cosas lindas… él lo hace todos los días, no de la misma forma, pero mueve su cola, lengüetea y se tira de espaldas para recibir un poco de cariño también.
Luego de su comentario me quedé pensando (lo que es muy habitual sobre todo a fin de año), y caí en razón de que no quiero seguir en lo mismo, me gustaría cambiar algunas cosas y mantener otras… si bien, no reservo mis abrazos para fin de año, hay mucho aquí dentro que no me pertenece, tales como palabras de aliento, de agradecimiento y por qué no decirlo, de enojo y odio.
Me reservo, e intuyo que NOS reservamos, un sinnúmero de cosas que a ratos nos hacen sentir bien, nos suben el ego, pero en otras ocasiones nos entregan malos ratos y profundas soledades.
La idea no es cambiar de la noche a la mañana, pues si bien, creo en el cambio, sé que éste requiere de esfuerzo y dedicación…

Prefiero pensar que hay otra salida, y que poco a poco me estoy dirigiendo a ella, porque sé que hay cosas que van a cambiar y que tengo que cambiar. Esta “próxima salida” no es sólo mía, no tiene reservas, es de todos/as… todos/as podemos optar a caminar hacia ella, escoger otras formas no habituales de moveros, hacer las cosas y relacionarnos con los otros.
Me gustaría pensar que con este fin de año cambiaré, y junto con ello mi alrededor también.
Tengo la esperanza de que por la mañana, mi perro despierte a mis pies y me diga lo asombrado que está de los humanos y lo maravilloso que resulta darse la oportunidad de cambiar.

Buen fin de año para todos y todas.


viernes, 7 de diciembre de 2007

Fin de año

comerme uno de esos algodones rosa en el parque,
esperando...

[encuentrame, yo no te puedo encontrar] ... mi regalo de navidad!